Comprueban que el pastor patagónico proviene de perros pastores extintos de Reino Unido
Evidencia comprueba homogeneidad racial y conexión directa con la antigua raza de pastores europeos extintos.
Tras una larga adaptación en Magallanes, especialmente en el trabajo ganadero, se han convertido en patrimonio inmaterial para la zona austral de Chile.
Una investigación realizada en la Universidad Austral de Chile (UACh) entregó evidencia científica que permite demostrar que el perro ovejero patagón es una raza de perro chilena, distinta y única, que desciende de una raza extinta de perros que habitaron en Reino Unido.
El perro ovejero patagónico, también conocido como ovejero magallánico o barbucho, es un can activo de trabajo en la ganadería ovina presente en la Patagonia chilena, desde Coyhaique a Tierra del Fuego.
Investigadores de la UACh comenzaron en 2014 a estudiar ejemplares de este perro, logrando la primera caracterización morfoestructural y fenotípica, identificando variables morfométricas en perros menores de dos años y obteniendo un coeficiente de variación menor al 10%, lo que indica homogeneidad racial.
“El reconocimiento nacional e internacional de esta raza tiene un valor histórico patrimonial ya que ha sido parte fundamental de la historia, desarrollo económico y social de la Patagonia chilena”, aseguró el Dr. Marcelo Gómez, académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias UACh.
El investigador, en conjunto con Natasha Barrios, ejecutaron un proyecto de investigación que buscaba identificar y caracterizar por completo esta raza, además de determinar su conexión con una antigua raza de pastores europeos extintos.
Asimismo, trabajaron en colaboración con César Ulloa, investigador del Centro de Investigación en Recursos Naturales y Sustentabilidad de la Universidad Bernardo O’Higgins, en la ejecución del proyecto “El Perro Ovejero de la Patagonia: arquitectura genómica a través de `Next Generation Sequencing´”, el que desarrollaron en conjunto con investigadores de la Universidad Santo Tomás sede Puerto Montt, y del National Human Genome Research Institute de Estados Unidos.
Patrimonio inmaterial
Su adaptación a condiciones climáticas extremas, gran habilidad para el pastoreo y resistencia física la convierte en una raza de suma importancia, que forma parte de la identidad de la región de Aysén y Magallanes.
Está presente en diversas esculturas, piezas de arte y artesanía, e incluso hay documentos históricos que datan de 1897 donde ya se mencionan las características que presentan estos perros a los que se les otorgaba un valor monetario por su labor en la actividad productiva ganadera.
“Las características fenotípicas, que difieren de los Collies actualmente reconocidos por FCI y AKC, y los antecedentes históricos que estudiamos son evidencia científica que nos indican que estamos frente a una raza antigua de perros de trabajo, ancestro vivo de un tipo de perro pastor europeo actualmente extinto, y que se han mantenido en el extremo sur de nuestro país hasta el día de hoy debido a un efecto isla, permitiendo una adaptación por más de 120 años, lo que queremos demostrar con nuestra investigación”, concluyó Natasha Barrios, Médico Veterinario e investigadora.