Salud y buena vida Pets

¡Necesidades medioambientales de nuestros gatos!

¿Sabías que proporcionando un adecuado ambiente a nuestro gato podemos reducir hasta en un 90% las patologías asociadas al comportamiento? Los gatos son muy sensibles a su medio ambiente. Muchos tutores de gatos no conocen esta información, que puede ser de vital importancia para el bienestar de nuestro compañero felino, y sobre todo en hogares multigatos o multiespecie.

Nosotros, los veterinarios y etólogos clínicos, señalamos la importancia del enriquecimiento ambiental para los gatos, que consiste en convertir el entorno en el cual vive, lo más parecido al ambiente natural, así el animal obtiene, entre muchas otras cosas, la seguridad que necesita.

 

Muchas veces las conductas indeseadas en nuestros gatos son conductas normales en ellos, que a nosotros nos incomodan, pero la mayoría de las veces si hacemos modificaciones en el ambiente, muchas de esas conductas pueden mejorar considerablemente y ayudar en esta relación gato-familia.

Según la American Animal Hospital Association (AAHA) y la International Society of Feline Medicine (ISFM) se puede conseguir un entorno felino sano respetando al máximo cinco pilares principales de directrices de necesidades medioambientales, que sirven para adaptar el entorno de cualquier gato en cualquier situación, como nuestra vivienda y la tenencia indoor. Como también en clínicas veterinarias u hoteles felinos, por ejemplo.

La idea es entender que la especie felina es diferente a nosotros, a los perros o a cualquier otra, por tanto cubrir sus necesidades y requerimientos como especie es indispensable. Para eso la ISFM junto a la AAFP crearon un manual de directrices para entender y ayudar a nuestros gatos, creando estos cinco pilares, (ver recuadro):

Justificaciones:

 

1. – Aunque los gatos pueden vivir tanto solos como en grupos sociales de forma confortable, cazan solos. El riesgo de lesión representa un riesgo importante para la supervivencia. Como resultado los gatos tienden a huir o evitar antes de enfrentarse a los peligros. Un lugar seguro permite al gato retirarse de situaciones que considere peligrosas o desconocidas. Todos los sentidos del gato están orientados a localizar condiciones peligrosas, estas serán olores extraños, ruidos fuertes o extraños, objetos desconocidos o la presencia de animales desconocidos o no aceptados. El grado de sensibilidad para percibir el peligro depende de cada gato. Teniendo la opción de retirarse, el gato será capaz de ejercer algo de control sobre su ambiente, lo cual encuentra satisfactorio.

 

2.- Como supervivientes solitarios los gatos necesitan tener acceso libre a los recursos clave sin la presencia de otros gatos o peligros potenciales. Además de evitar la competición por el acceso, la separación de los recursos reduce el riesgo de estrés y las enfermedades asociadas a este, y satisface la necesidad natural del gato de ejercicios y exploración.

 

3.- El instinto predatorio del gato le lleva a reproducir la secuencia del comportamiento de caza: localización, captura (acoso, persecución, y salto), muerte de la presa y preparación e ingestión de la misma. La conducta predatoria se produce incluso en animales suficientemente alimentados. En los gatos que tienen la oportunidad de cazar, esta actividad ocupa una buena parte de su tiempo, requiriendo una considerable actividad física y concentración mental. La inhibición de este tipo de comportamiento o la falta de oportunidad para desarrollarlo puede provocar obesidad, aburrimiento y frustración, que pueden manifestarse en exceso de acicalamiento enfermedades asociadas al estrés o conducta agresiva.

 

4.- La afinidad en la conducta social es indispensable para mantener una buena relación. Estos comportamientos están, a menudo dirigidos hacia las personas favoritas del gato: por ejemplo, frotarse su cabeza o cuerpo, sentarse sobre sus rodillas o incluso lamer imitando el acicalamiento mutuo. Sin embargo, existe un amplio espectro de preferencias entre los gatos en cuanto a tipo e intensidad de relaciones sociales, que pueden estar, a su vez, influenciadas por causas genéticas y por las experiencias previas vividas (especialmente en el periodo de socialización). Problemas como las agresiones directas a otros gatos o a las personas, enfermedades relacionadas con el estrés o la eliminación inapropiada pueden tener lugar cuando las preferencias sociales del gato no están siendo correctamente contempladas.

 

5.- Comparados con los humanos, los gatos dependen mucho más de la información química y olfatoria para explorar su medio ambiente. Si el gato percibe olores o feromonas que le resultan intimidatorios, o si no puede expresar sus propias señales olfatorias como se ha descrito anterior- mente, pueden aparecer problemas de conducta tales como eliminación inadecuada, exceso de lamido y rascado o enfermedades relacionadas con el estrés (por ejemplo, enfermedad del tracto urinario).

 

Por lo tanto un muy buen consejo es nunca deshacerse de los juguetes favoritos de nuestro gato aunque esté muy roñoso, si compras un nuevo rascador, instalarlo al lado del antiguo pero no eliminarlo, hasta que el nuevo tenga suficiente olor o feromonas de nuestro gato.

Si mejoramos el ambiente en donde viven nuestros gatitos podemos:

Reducir enfermedades y comportamientos no deseados, mejorar el manejo, fortalecer el vínculo y la unión con nuestro gatito, disminuir conflictos en familias multi-gatos.

Y, por supuesto, ¡reducir el estrés!

Para más información y obtener las justificaciones de cada pilar puedes visitar el link:

https://catvets.com/public/PDFs/PracticeGuidelines/Translated/environmental_needs_-_spanish.pdf

 

Daniela Boggiano P.

Médico Veterinario

Dipl. Etología Clínica animales

de compañía Santo Tomás

MSC en Etología de pequeños animales UAB